La razón por la que cambié de la psicoterapia clásica tradicional, a la Terapia de Acción fue al descubrír , por mi propia experiencia como paciente de la Dra Berta Roth (creadora de la Terapia de Acción), que en cada sesión que duraba hora y media, sentía una enorme liberación y una comprensión profunda de mi situación, era un entendimiento diferente ya que cada vez sabía más de mi misma, intelectualizando menos.
La diferencia sustancial tiene que ver con que el paciente encuentra sus propias respuestas, a través de la guía y del acompañamiento de su terapeuta de acción. Este encuadre se enfoca más con hacer, que con decir, cada experiencia desde la vivencia, se convierte en irreversible y esto se traduce en muchos menos años de Terapia.
Si el marco de la terapia es de hora y media, dos veces a la semana, la cura se puede alcanzar en dos años. Se trabaja también en grupo, lo que reduce su costo, sin menoscabo de la calidad.
Quiero mostrar un ejemplo a través del manejo de un sueño, de una paciente de 34 años , que recurre a mi porque se quiere divorciar de su marido, ya que está enamorada de otro hombre.